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sábado, 7 de abril de 2012

Humilde respuesta de un kirchnerista a Videla


Recientemente, la revista española Cambio16 (Link: cambio16.es) publicó un extenso reportaje al genocida Ex General Jorge Rafael Videla, el cuál, como era de esperar, dijo ciertas cosas que han llamado un poco la atención, y creo, generado mucho rechazo y polémica.

No  se puede negar que a algunas personas vinculadas a la lucha por los Derechos Humanos les molesta un poco que un genocida pueda hablar libremente, pero hay que reconocer que primero está la Libertad de Expresión.

Y más que nada, está el hecho de marcar lo que me parece a mí, es una diferencia fundamental entre ellos y nosotros: ellos se dedicaron a aplicar el terrorismo de estado, mientras que nosotros aplicamos y defendemos el Estado de Derecho.

Y en ese Estado de Derecho, la Libertad de Expresión es un pilar fundamental. En este humilde texto, que pongo a consideración de ustedes, no hay un relato lineal, sino que se trata de dar una opinión sobre cada respuesta dada por Videla al periodista de Cambio16

Habla usted de una “Cámara Federal en lo Penal (Cafepena) creada específicamente para investigar y condenar actos de terrorismo cometidos en todo el ámbito nacional y era específica para dichos actos”, y es primordial aclarar que es una “Cámara Federal” creada por un gobierno de facto, por ende, está viciada de nulidad su creación y sus dictámenes.

Estos jóvenes si que salen deseosos de implementarse al sistema democrático, mal que le pese, ex General, no fueron precisamente ellos los que se opusieron y atacaron a la democracia. A la Democracia en este país siempre se la atacó y derrocó desde los poderes fácticos, esto es, el partido militar, la Saciedad Rural, la Iglesia Católica y el empresariado transnacional. Los ataques se llaman golpe de estado.

De todos modos, se le agradece el hacer mención a la siniestra y genocida triple A,  que, oh casualidad, estuvo formada por policías y militares que se dedicaron a lo que todos sabemos durante el “proceso”.
También es muy bueno que usted confirme que el Gral. Perón ya no era el de antes, estaba muy enfermo, y en manos de López Rega y de la gente a la que este respondía. Este criminal, López Rega,  ¿a quién respondía? ¿A los “jóvenes idealistas”? ¿O a gente que piensa como usted, ex General?

Usted dice que no lo quería a López Rega. Que raro, será porque era un serio competidor suyo, ya que usted terminó haciendo lo mismo que él, y magnificado, además. En cuanto al accionar del “terrorismo” es bueno recordar que en los juicios realizados durante el año 2011 en la Provincia de Córdoba se probó que los atentados con bombas eran cometidos desde los servicios de inteligencia y que luego eran acusados los “subversivos” como autores de los mismos.

Dice usted: “Con esos “jóvenes idealistas” y sus crueles métodos nos teníamos que enfrentar entonces”. ¿Por eso es que se robaron 500 bebes, verdad? Eran tan crueles que era necesario robar a sus hijos para poder “hacer justicia” Y hacer todo en la más absoluta ilegalidad, con las mayores crueldades, por supuesto.
 Habla usted de los “terroristas” como si estos fueran producto de la generación espontánea o fueran venidos del espacio exterior, cuando en realidad son una consecuencia de la realidad argentina.

Realidad argentina en la que ustedes, los militares, la Sociedad Rural, la Iglesia Católica y los empresarios de este país tuvieron la responsabilidad total de su génesis y mantenimiento. Los “terroristas” como usted los define, no existieron en el país porque sí, o por el simple deseo de hacer daño, o porque simplemente estábamos en un paraíso, y ellos, malos al fin, decidieron arruinar el Edén.

Fueron la consecuencia de las políticas de entrega y cipayismo llevadas a cabo por ustedes, los militares, brazo armado y ejecutor de la oligarquía y el empresariado nacional, que oficiaron de guardianes del imperio inglés primero y del estadounidense después. ¿Para enfrentarse a esos jóvenes es que endeudaron al país y estatizaron la deuda privada? ¿Para defendernos del “terrorismo” abrieron de manera total la importación?
Y claro que eran idealistas. Y fueron férreos opositores de la clase dirigente que siempre trabajó de guardiana de los intereses de los imperios, clase a la que ustedes, los militares le hicieron mucho honor.

Recordemos por casos la Patagonia Rebelde, con 1500 obreros indefensos fusilados y la Semana Trágica, con otros 700 masacrados en las calles de Buenos Aires, todos asesinados por “luchadores como usted”.
Recordemos también el bombardeo a la Plaza de Mayo de Junio del 55, en donde masacraron ustedes a 400 personas indefensas, incluidos 40 niños de jardín de infantes. ¿Cuál sería, según usted, la actitud que se debe tomar si le voltean el gobierno que uno apoya, Gobierno legítimamente elegido y le roban además el cuerpo de su amada dirigente fallecida y se lo esconden durante más de 15 años?

Y la lista de barbarie y atrocidades sigue, es muy extensa, como por ejemplo, la prohibición de por vida, decretada por la autodenominada “revolución libertadora” de los jugadores de la Selección Nacional de Básquet, por ser peronistas. Como se puede ver, ustedes trabajaron concienzudamente para que las cosas estuvieran siempre en condiciones de salir para cualquier lado, empujaron constantemente hacia el borde del precipicio.

A la cipaya conducta histórica de ustedes se le puede encontrar continuidad con las torturas llevadas a cabo contra soldados conscriptos durante el Conflicto de Malvinas, o algo más cercano en el tiempo, el caso del soldado Carrasco, otro hecho de torturas y asesinato que posibilitó al fin la eliminación del Servicio Militar Obligatorio.

De ser cierto que montoneros “tenían armamentos y equipos de alto nivel ofensivo, incluso de tecnologías avanzadas” el resultado hubiera sido otro. Es bien conocido que en los asaltos montoneros se llevaban las armas de los efectivos atacados.

Cuando habla de “luchar contra el terrorismo”, ¿se está refiriendo a secuestrar gente para luego torturarla y desaparecerla, por ejemplo, tirándola desde aviones al mar? ¿Estoy acertado al suponer que multiplicar por diez la deuda externa argentina y hacer cerrar 22.000 fábricas también estuvo incluido en la “lucha contra el terrorismo”?

Nos aclara usted, ex general, que los planes para “luchar contra el terrorismo” eran cuatro. Tres eran contemplativos y el cuarto no, según su definición. ¿Me equivoco si digo que ustedes eligieron por unanimidad el cuarto?

Aniquilar, no es algo atinente a ningún derecho, ex General, es algo ilegal por donde se lo mire. Nadie puede negar la existencia del derecho a la defensa cuando se es atacado, pero ese derecho se acaba, cuando el atacante está atado a una cama y siendo torturado. A esto no lo justifica ningún decreto de “aniquilación” esté firmado por quien quiera que lo haya firmado.

 Solo queda justificado por la catadura moral de los que lo aplicaron, nada más.  Y ya que habla de “guerra de hecho y de derecho”, ex General,  es seguro que sabe que existe la Convención de Ginebra, ¿verdad? ¿En qué parte de esa “guerra” aplicaron sus reglamentos?

Que Ricardo Balbín y otros políticos hayan apoyado el golpe de estado no los convierte a ustedes en personas éticas, sino que es al revés, nos deja en claro lo poco democrático y ético que era Balbín, ya que el sistema democrático tiene todas las herramientas para encarar y solucionar sus crisis, mal que les pese, ex General.

Como por ejemplo, llamar a elecciones adelantadas o esperar que llegaran las del calendario electoral, por que en democracia hay elecciones, ¿vió?  Decir que todos los políticos y todo el país apoyaron el golpe corre por su cuenta. Yo lo tomo como una más de sus tantas mentiras, de ninguna manera voy a aceptar que todos fuimos cómplices de semejante barbarie. Y es cierto lo que dice de que “comenzaba una nueva era”: la del terrorismo de estado. A confesión de partes…

Usted dice: “Y conforme a los estatutos fijados para reorganizar el Estado, el nuevo orden conducción jefatura iba a ser la Junta de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, de la cual dependía el presidente con las facultades propias que le otorgaba la Constitución y con algunas limitaciones…”

Usted fue un presidente de facto, usurpador de un poder mediante las armas, de ninguna manera estaba amparado por la Constitución Nacional. Lo de ustedes fue siempre ilegal por donde se lo mire.

Es cierto que había un cierto consenso en cuanto a que se debían terminar algunas cosas en el país, como la crisis económica y la violencia, pero también es muy cierto que desde todos los medios, y es bueno recordar  la militancia de algunos periodistas “independientes y objetivos” como Mariano Grondona y Bernardo Neustadt, escribían todos los días a favor de la “solución militar” a los problemas del país.

Los medios hegemónicos, esto es Clarín y La Nación se ocuparon de generar la sensación de que lo único viable era un golpe de estado, dejando de lado, por supuesto, todos los mecanismo que la Democracia tiene para transitar sus tiempos difíciles. Que Ricardo Balbín (Dirigente de la UCR) dijera que “tenía las manos vacías de soluciones, que la clase política no podía hacer más” solo prueba su incapacidad como dirigente, o lo que es peor, su complicidad con el golpe.

Le repito, ex general, es cierto que había un cierto consenso sobre los golpes de estado, pero era un consenso logrado gracias al accionar de la prensa hegemónica, que además no tenía competencia, no había medios alternativos que estuvieran haciendo hincapié en algo tan simple y a la vista: El Estado de Derecho tiene sus herramientas para solucionar sus crisis, pero bueno, que importan las herramientas de la democracia si están los mesías salvadores.

Sin duda es contra fáctico decir que podría haber pasado si no se hacía el golpe de estado, pero ya que usted dice que  “…el vacío de poder iba a ser aprovechado por la subversión para llegar al poder y ocupar todo el espacio dejado por otros”, yo puedo decir que la democracia no necesita de mesías, se cura sola.

Como sostén de lo que digo, le pongo el caso de las brigadas rojas de Italia, que fueron derrotadas bajo el mando del General Della Chiesa sin torturados ni desaparecidos, ni golpe de estado, por sobre todas las cosas.
La unidad de las FFAA siempre fue total y con el mismo eje: defender los intereses de la oligarquía y empresariado nacional y en los últimos 60 años los del imperio yanqui.

Afirma usted: “Estaba previsto en el guión y todos los sectores políticos y sociales habían sido consultados para confluir en ese resultado esperado”. Hay sin duda algo de cierto en esta frase: el guión estaba escrito, y estaba escrito por el Gobierno de Estados Unidos, la Sociedad Rural, el empresariado, la Iglesia, y aplicado a rajatabla, de manera ilegal, (tal como estaba escrito) y con mucha fruición por parte de ustedes.

¿Lo hicieron por sentido del deber o simple y descomunal odio hacia todo lo popular? Lo pregunto porque los más perjudicados fuimos los trabajadores, dado que el ajuste, la apertura de las importaciones y los despidos generadores de miseria y desesperación los padecimos las clases populares.
Y no nos cabe ninguna duda que el golpe cívico militar salió a hacer lo que tenían planeado. Y le quiero aclarar que somos muchos los que le negamos la categoría de “entidad política” a una junta que gobernaba de facto y con el terror como arma.

Decir que la reacción de la comunidad internacional fue “favorable” a la junta genocida comandada por usted, es seguir mintiendo descaradamente. Es más que conocido la siniestra fama que los acompañó y acompaña a todos ustedes por la aplicación del “proceso de reorganización nacional” El hecho de secuestrar gente, someterla a tortura, y desaparecerla tiene un parecido muy grande con  el nazismo, ¿no le parece? Me refiero al  Decreto Noche y Niebla, de Hitler, del 7 de Diciembre de 1941

Me permito recordarle un par de pasajes: “El efecto de disuasión de estas medidas... radica en que: a) permite la desaparición de los acusados sin dejar rastro y, b) que ninguna información puede ser difundida acerca de su paradero o destino”.

 “Una intimidación efectiva y duradera solo se logra por penas de muerte o por medidas que mantengan a los familiares y a la población en la incertidumbre sobre la suerte del reo” y "por la misma razón, la entrega del cuerpo para su entierro en su lugar de origen, no es aconsejable, porque el lugar del entierro podrá ser utilizado para manifestaciones... A través de la diseminación de tal terror toda disposición de resistencia entre el pueblo, será eliminada”.

Link: http://es.wikipedia.org/wiki/Desaparecidos_durante_el_Proceso_de_Reorganizaci%C3%B3n_Nacional#La_influencia_del_Decreto_de_Noche_y_Niebla_de_Hitler
¿En donde entra el debido y “antidemocrático” proceso judicial en la “entidad política” por usted representada?

Es absolutamente cierto lo que dice en cuanto a que  “…el Proceso había cumplido plenamente con sus objetivos…”: Con la excusa del “terrorismo” desaparecieron a toda una joven clase dirigente, endeudaron corruptamente al país, cerraron 22.000 fábricas, decapitando la práctica de la política,  logrando llevar a toda una nación a un brutal individualismo y temor por todo lo social, algo que por suerte los Gobiernos de Néstor y Cristina están revirtiendo aceleradamente.

Daría risa, si no fuera que es trágico eso que dice usted de “remozar el aparato productivo”, si el cierre de fábricas fue provocado y acompañado por el dólar barato y la apertura total de las importaciones, que logró que Argentina fuera conocida en todo el mundo como el país del “deme dos” y que hasta los caramelos y los escarbadientes fueran importados.

El súmmum del “remozamiento” fue ejemplificado  por su ministro de economía, Alfredo Martínez de Hoz, con aquella esclarecedora frase: “Da lo mismo fabricar acero que caramelos”. Muy efectivo fue el “remozamiento”, sin duda.

Y por supuesto, que en el “acuerdo con los gremios” debemos aceptar que intervinieron los más de 3.000.000 de desocupados que produjeron  sus políticas de “remozamiento del aparato productivo”.
Y la inflación en su exitoso proceso llegó al 90%.  Además, dos días antes de la recuperación transitoria de las Malvinas reprimieron violentamente una manifestación obrera encabezada por el dirigente sindical Saúl Ubaldini que pedía Paz, Pan y Trabajo. Como para refrendar el “acuerdo”, ¿vio?

Que la clase política  “…no daba muestras ni ansiedad de que el periodo se agotase y se iniciase una nueva etapa política; nos seguían con atención y desconocían cómo había sido la guerra, que parecía haber ocurrido en una nebulosa” corre por su cuenta, pero no nos meta a todos los argentinos en esa “falta de ansiedad” por la llegada del fin de la noche por ustedes desatada.
Es innegable que organizaron un mundial en apenas dos años, pero afirmar  que “Eran informaciones aberrantes, tendenciosas, tendientes a denigrar a Argentina…” toda la información referente a las torturas, desapariciones, y robos de bebes, la verdad que no lo entiendo, ya que usted mismo dijo en un reportaje:

 “¿Qué es un desaparecido? En cuanto éste como tal, es una incógnita el desaparecido. Si reapareciera tendría un tratamiento X, y si la desaparición se convirtiera en certeza de su fallecimiento tendría un tratamiento Z. Pero mientras sea desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido, no tiene entidad, no está, ni muerto ni vivo, está desaparecido”.

En un reportaje concedido a la periodista María Seoane usted decía: “No, no se podía fusilar. Pongamos un número, pongamos cinco mil. La sociedad argentina, cambiante, traicionera, no se hubiere bancado los fusilamientos: ayer dos en Buenos Aires, hoy seis en Córdoba, mañana cuatro en Rosario, y así hasta cinco mil, 10 mil, 30 mil. No había otra manera. Había que desaparecerlos. Es lo que enseñaban los manuales de la represión en Argelia, en Vietnam. Estuvimos todos de acuerdo. ¿Dar a conocer dónde están los restos? Pero ¿qué es lo que podíamos señalar? ¿El mar, el Río de la Plata, el Riachuelo? Se pensó, en su momento, dar a conocer las listas. Pero luego se planteó: si se dan por muertos, enseguida vienen las preguntas que no se pueden responder: quién mató, dónde, cómo”.

 Link: http://es.wikipedia.org/wiki/Desaparecidos_durante_el_Proceso_de_Reorganizaci%C3%B3n_Nacional
 
Por otro lado, está debidamente probado en Juicios Orales y Públicos que ustedes torturaron y desaparecieron a miles de personas. ¿En dónde está la “información aberrante, bla, bla, bla,”

La ICAR no fue prudente, fue cómplice, ex General. Colaboró con el genocidio, como lo a probado la condena a cadena perpetua al cura Von Wernich, confesando usted, además, que tenían a los capellanes asistiéndolos  y que “…nunca se rompió esta relación de colaboración y amistad”.
 
Desaparecer a 30.000 personas no es “algún exceso”, ni fue un “supuesto”, ex General, fue algo planeado y ejecutado meticulosamente. Usted confiesa: “En más de una oportunidad se hicieron públicos documentos episcopales en donde, a juicio de la Iglesia, se condenaban algunos excesos que se podían estar cometiendo en la guerra contra la subversión, advirtiendo de que se corrigieran y se pusiera fin a esos supuestos hechos. Se puso en evidencia de que se debía concluir con esos excesos y punto, pero sin romper relaciones y sin exhibir un carácter violento, sino todo lo contrario” Mas claro, échele agua.

Que novedad lo de los empresarios, ex General. Fueron mentores y apoyatura, tal como usted lo confiesa, cómplices, en suma. Baste recordar los casos de Papel Prensa, Mackentor, pero hay más de 700 empresas robadas. ¿Hay que adivinar a manos de quienes fueron a parar?  De “los empresarios que también colaboraron y cooperaron con nosotros”.

Por ejemplo: Papel Prensa fue a parar a las manos de Clarín y La Nación, medios periodísticos que apoyaron sin cortapisas a su criminal gobierno, recibiendo además profusa y abundante publicidad oficial de parte de ustedes.

Que el proceso solo tenía el objetivo de acabar con el “terrorismo”, es otra de sus mentiras. El objetivo del denominado por ustedes “proceso” era implementar las políticas neoliberales de endeudamiento y pauperización de las clase obrera y media, y volver de manera definitiva a la División Internacional del Trabajo, esto es, producir trigo y carne, nada más. El “deme dos”, la monstruosa y fraudulenta deuda externa, la estatización de la deuda privada y el cierre de miles de fábricas es la prueba contundente de lo que afirmo.

No es posible negar que haya habido diferencias entre las FFAA, pero es innegable que en los objetivos fueron absolutamente homogéneos. Y siempre hicieron política: con el partido militar, desde la derecha, defendiendo los intereses de las oligarquías nacionales y el imperio de turno.
Julio Argentino Roca, (hijo), vicepresidente de Agustín P. Justo, continuador del golpe de 1930 de José Félix Uriburu, realizó la siguiente declaración en el año 1938: “La geografía política no siempre logra en nuestros tiempos imponer sus límites territoriales a la actividad de la economía de las naciones. Así ha podido decir un publicista de celosa personalidad que la Argentina, por su interdependencia recíproca es, desde el punto de vista económico, una parte integrante del Imperio Británico”. A confesión de parte. 

Y cuando habla de un “proceso exitoso” sin duda está en lo cierto, ya que cumplieron con el objetivo que se plantearon: profundizar la tradicional entrega del país tan bien custodiada por ustedes desde 1880. Y además, ¿quiénes son ustedes para crear “Bases Políticas” para dirigir la vida del país? Para eso tenemos la Constitución Nacional, que tantas veces ustedes pisotearon, llegando esta vez a la burla de engendrar esas “bases políticas”, ilegales por donde se las mire.

Que interesante su declaración de “porque estamos hablando de la época del presidente Menem y la gente no tenía miedo ya de presentarse abiertamente para hacer sus reclamos”. Digo interesante porque es una muy clara confesión por parte de usted de uno de los principales objetivos del “proceso”: generar miedo en la población.

¿No es que los “buenos” son ustedes? ¿Por qué no dan la cifra exacta de los desparecidos? Si son los “buenos”, expliquen por qué hicieron todo de manera absolutamente ilegal y terrorista.
Uno de los motivos por el cual nosotros sostenemos que no hubo más denuncias sobre desapariciones es que en muchos casos los desaparecidos son familias enteras, por lo tanto, no hay quién denuncie.
El “asunto” de los desaparecidos no es una cuestión de cifras, ex General, es un tema de ética y de moral. ¿O usted afirma que se es mejor persona por haber desaparecido a 7000 personas y no a 30.000?

En cuanto a la indemnización, que es cierto que Menem ofreció esa cantidad, si tuviera usted un poco de honestidad, debería haber aclarado que ni Madres ni Abuelas de Plaza de Mayo aceptaron dicha indemnización.

Asegura usted que hubo una “guerra y “en toda guerra hay muertos, heridos, lisiados y desaparecidos, es decir, gente que no se sabe donde está”. Correcto.

¿Donde están los muertos, heridos, lisiados, desaparecido, y por sobre todas las cosas, ex General,  donde están los prisioneros? Porque en toda “guerra” también hay prisioneros, señor.

¿Y la Convención de Ginebra, en qué momento la respetaron?

No hubo una “guerra”, hubo exterminio masivo de opositores mediante la tortura y la desaparición,  entre los que se cuentan 3200 obreros, la mayoría delegados obreros de las compañías de los empresarios que apoyaron el genocidio, el robo con la deuda externa y la destrucción de la economía.

Y como no les iba a resultar “cómodo” el término desaparecido, si es el sistema que les enseñaron en la Escuela de las Américas y que fue aplicado en Argelia y en Vietnan y ustedes con tanta alegría y ganas aplicaron. La ilegalidad fue elegida porque no había interés en ninguna “represión al terrorismo”, sino en la eliminación lisa y llana de todo lo que fuera oposición a la entrega del país.

Gracias nuevamente por confesar que desaparecieron gente para encubrir “otra realidad”, la realidad de la entrega del país a los poderes financieros que dominan el mundo.

Le repito, ex General, ¿que están esperando para dar la verdadera cifra de desaparecidos, que usted confiesa que conoce?

En cuanto a las “víctimas del terrorismo” usted se olvida de hacer referencia a un elemento clave a la hora de definir este asunto: el delito de Lesa Humanidad. No hubo ninguna simetría, señor.

Primero que nada, quiero repetirle algo que le dije más arriba: en los juicios realizados en la Ciudad de Córdoba el año pasado se dejó probado que los atentados con bombas los hacían los servicios de inteligencia para luego ustedes con la complicidad de los medios, inculpar a los “terroristas”.

Pero vamos al grano: no hubo simetría porque los “terroristas” no tuvieron en ningún momento garantizada la impunidad, como si la tuvieron garantizada ustedes, que contaron con la suma del poder público, suma del poder que usaron para cometer los más aberrantes delitos.

Y, por lo tanto, con toda la impunidad que se pueda cualquiera imaginar, se dedicaron a hundir a todo el país en el más grande oprobio. Simplemente, señor, no se puede hablar de simetría porque no la hay.
Y tampoco son “presos políticos”, ya que están presos porque fueron condenados por homicidios, agravados por ser delitos de Lesa Humanidad, calificación que les cupo por, repito, la impunidad con que contaron para cometerlos. Y fueron condenados en juicios orales y públicos, con todas las garantías que el Estado de Derecho da.

Y para dejar más claro aun el concepto, le transcribo lo siguiente:

La Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas  firmada en 1994, lo considera como un delito de lesa humanidad imprescriptible y lo define del siguiente modo:
Se considera desaparición forzada la privación de la libertad a una o más personas, cualquiera que fuere su forma, cometida por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o de informar sobre el paradero de la persona, con lo cual se impide el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes.

Dice usted, en el colmo del cinismo: “Creo que órdenes existieron y fueron precisas…”  Por favor. Si todo lo hecho por ustedes estuvo bien, ¿por qué no hacen público todos los archivos relativos a todo el “proceso”?

La decisión del Presidente Raúl Alfonsín de enjuiciarlos a ustedes es por sobre todas las cosas un hito de Justicia, y para la historia mundial, incluso. Pero después surgieron los levantamientos “carapintadas”  y en “coincidencia” con esos levantamientos, el tema de los juicios se fue cayendo. 

Indudablemente fue una concesión que Alfonsín tuvo que hacer presionado no solo por los “carapintadas” sino también por los medios hegemónicos. Pero debemos reconocer que la debilidad de la democracia y por lo tanto del Gobierno de Alfonsín era muy grande, podemos decir que el “proceso” estaba ahí no más. Es decir, los genocidas estaban ahí no más. Hubo que esperar  hasta el 2003.

Lo que hizo Menem, “los indultos y perdones”, fue fruto de la presión de los poderes fácticos y la complicidad con esos poderes por parte del mismo Menem.

Usted dice “Así llegamos al matrimonio Kirchner, que vuelve a retrotraer todo este asunto a la década de los setenta, y vienen a cobrarse lo que no pudieron cobrarse en esa década y lo hacen con un espíritu de absoluta revancha, con el complejo, y esta es una opinión personal, y con el agravante de quien pudiendo hacerlo no lo hizo en su momento”.
 
Si bien es ciertos que los sucedidos que nos ocupan son de la década de 1970, no es cierto que son pasado: los desaparecidos están desaparecidos hoy día, por lo tanto,  “el matrimonio Kirchner” no nos están retrotrayendo, están impulsando hacer Justicia por cuestiones muy actuales, que además son delitos de Lesa Humanidad, imprescriptibles.

Someter a un acusado a un juicio con todas las garantías de ninguna manera puede ser considerado “vendetta”. Desde ese “criterio” por usted enunciado, ¿que sería entonces hacer Justicia? ¿Tirar torturados vivos desde aviones al mar? ¿Robar bebes?

Y estoy muy agradecido que aclare que los Kirchner no mataron a nadie.

Nuevamente usted insiste con que son presos `políticos. Veamos: “Preso político es toda persona privada de sus derechos y libertades de manera arbitraria por profesar una opción política, religiosa, o de cualquier otra índole, o porque se les menoscaben sus libertades por distinción o discriminación de raza, color, sexo, opción de sexo, idioma, minoría, origen nacional o social, posición económica, o nacimiento o cualquier otra condición, y que dicha confinación sea contraria a un ordenamiento jurídico justo”. 

Pueden leerlo en este link: http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm
Usted no se encuentra en ninguna de estas circunstancias, ya que ha sido juzgado de acuerdo con las leyes vigentes, con todas las garantías, por delitos considerados aberrantes cometidos desde la suma del poder obtenido mediante un golpe de estado, o sea, de manera ilegal. Ilegal de toda ilegalidad.

Dice usted que “no tenemos República porque no tenemos a las grandes instituciones del Estado funcionando. La Justicia, el Congreso y las demás instituciones, por no hablar de otros aspectos, no existen; las realidades no son así”
.
Señor: el haber cumplido a rajatabla con el derecho a defensa en juicio con ustedes debería ser prueba suficiente de que tenemos una democracia más que viva, palpitante, presente, contundente, por sobre todas las cosas. Pero seguro que no alcanza, por lo tanto, le menciono la existencia de medios periodísticos opositores, repletos de periodistas opositores, políticos opositores, que dicen lo que se les ocurre, lo mismo que usted. Y nadie está desaparecido. Y hay elecciones periódicas.

Vuelve a insistir usted con la simetría: “Los Kirchner” hicieron lo que era lo justo, enjuiciar a los que cometieron delitos de Lesa Humanidad. Por otro lado, ¿cómo podemos saber si todos los desaparecidos son terroristas? ¿En qué juzgado están los expediente de los juicios en donde ustedes demostraron que los 3200 obreros desaparecidos eran terroristas?

¿Dónde están las pruebas de que la deuda externa que ustedes contrajeron era necesaria, justa y honesta? ¿Por qué será que de los juicios a los que ustedes fueron sometidos si podemos consultar los expedientes?
Nuevamente muchas gracias por aclarar lo que es democracia y el mantener “vivas las instituciones” para usted, y confirmar de paso la complicidad de muchos políticos en el “proceso” 

Dice usted: “…mantuvo la existencia de todos los partidos –inclusive el comunista– pero suspendió la política partidaria. Esta situación se daba por primera vez en la Argentina, donde, por norma, los gobiernos de facto disolvían a los partidos políticos, al momento de hacerse cargo del poder. Incluso se permitió que los integrantes de los distintos partidos políticos desempeñaran cargos de embajadores, gobernadores, intendentes, integrantes del poder judicial, etc. El partido peronista no gozó de esa ventaja, dado el desprestigio que habían acumulado sus dirigentes en el ejercicio del gobierno que resultó depuesto”.

Habla usted del “éxito de mi gestión” y no dudo de que tuvo un éxito total: millones de desocupados, inflación galopante, miles de fábricas cerradas, la importación abierta sin restricciones, una deuda externa monstruosa e ilegal, estatizaron la deuda privada de los empresarios que apoyaron el genocidio, miles de dirigentes sociales torturados y desaparecidos.

Para eso tomaron el poder y, le repito, tuvieron un éxito total. Todo lo que usted y demás  hicieron en el autodenominado “proceso” es ilegal, y podemos empezar con la forma en que tomaron el poder, de ahí para adelante todo está viciado de ilegalidad y criminalidad terrorista.

El resultado de los Juicios llevados a cabo en los cuales ustedes fueron condenados por delitos de Lesa Humanidad, prueban de manera categórica que las críticas hechas a lo ancho y largo del mundo, al régimen encabezado por usted no obedecían a “razones ideológicas”, sino a un compromiso muy profundo con la ética.

Nos desasna usted con la noticia de que el señor Adolfo Pérez Esquivel “era un perfecto desconocido” “sin un papel protagonista ni de liderazgo”.

Y la verdad es que el Señor Adolfo Pérez Esquivel era en esos aciagos momentos presidente del SERPAJ, el Servicio de Paz y Justicia, organización no gubernamental de orientación cristiana ecuménica, fundada en el año 1974, de la cuál es miembro fundador y Presidente.

Y que además llevaba a cabo una intensa actividad en defensa de los Derechos Humanos. Como puede ver, era, y es protagonista, desde una posición de liderazgo, en la defensa de las víctimas del terrorismo de estado desatado por ustedes.

Una mentira más. Y bueno, para eso están, para mentir y destruir todo lo bueno que en este país se quiera hacer. El derrocamiento del General Perón con la ayuda del gobierno inglés, que le proveyó de municiones a la Marina para dar el golpe prueba lo afirmado por tantos en este país.