La oposición y su forma de “hacer política”.
Está a la
vista: la oposición en pleno, en Argentina, abandonó la práctica de la política
para centrarse en lo que ella considera es la mejor forma de enfrentar al
kirchnerismo y para mí es una simple proyección psicológica.
Y me estoy
refiriendo no solo a la dirigencia política sino que también estoy hablando de
los medios opositores y sus seguidores comentaristas, todos ultra anti k.
Y han
elegido todos, absolutamente todos, la injuria como eje de "argumentación".
Todo lo que dicen es simple acusación de corrupción. No hay nada que escape a
esa “condición natural" del kirchnerismo, hasta una simple fractura de
tobillo es, de manera taxativa e indiscutible, un claro acto de corrupción.
Ese eje
discursivo atraviesa todo el espectro opositor. Por lo general comienza desde
las notas editoriales de los medios hegemónicos como Clarín y La Nación y de
sus hijos bobos Perfil y Noticias, y de ahí sigue hacia abajo, hacia los
comentaristas, transformando los foros en verdaderas cloacas rebalsadas de
veneno.
No tengo
elementos para afirmar que los enloquecidos foristas o comentadores ultra anti
k estén pagos, pero es evidente que tienen la misma línea editorial de los
medios hegemónicos.
Para mí,
está muy visible que estamos ante la más gigantesca proyección o transferencia
psicológica que podamos haber tenido en las últimas décadas. Y no estoy
argumentando ad hominem, si no que estoy hablando de un fenómeno psicológico
extensamente estudiado en la ciencia de la Psicología.
“La proyección es un mecanismo de defensa que la persona
utiliza para evitar hacerse cargos de pulsiones, deseos, afectos y
características propias, que no se quieren reconocer por ser consideradas
inaceptables, y porque de reconocerlas como propias lesionarían la imagen
autoconstruida que mantiene la persona sobre si misma. Así pues, durante una
Proyección, el individuo coloca en el otro lo que le es propio.”
“No vemos a los demás como son, sino como somos
nosotros.” IMMANUEL KANT.
¿Por qué lo
digo? No hace mucho tiempo que se dio a conocer una lista de 4040 argentinos
con cuentas secretas en Suiza, ergo, cuentas de evasores, de simples chorros,
que se han robado el dinero de la Nación, del Estado, o sea, de todos.
¿Se vio
acaso la misma actitud injuriante hacia esos miles de argentinos que roban
descaradamente, por parte de los iluminados biempensantes ultra anti K? Claro
que no.
Y no se vio
por la sencilla razón de que están en la misma tesitura "ética" de
estos chorros de guante blanco. Sostienen que evadir es una actividad honesta.
Pero saben perfectamente que están robando, que son chorros. Y por sentimiento ¿de
culpa?, proyectan, transfieren su condición de vulgares corruptos a los demás.
Nos acusan a
los que defendemos al Gobierno de estar pagos, porque así son ellos, todo lo
hacen por dinero, son capaces de matar a la madre por una moneda, y como el
ladrón cree a todos de su condición…
No tuvieron,
no tienen ni tendrán ideología ni valores, solo intereses. Basta con solo
recordar la furia descomunal por el cepo al dólar para comprobarlo.
Sostengo que
los foristas ultra anti K son una construcción colectiva con los medios y sus
editorialistas, y con gran arraigo en una parte muy importante de la sociedad
argentina. La línea editorial es absolutamente idéntica entre todos estos actores.
Interesante
párrafo extraído de una nota publicada en el blog Artepolítica que habla
precisamente de esa línea editorial:
"Veamos otras construcciones casi literarias del personaje kirchnerista:
“Impericia. Prepotencia. Improvisación. Negación de la
realidad. Búsqueda de fantasmagóricas conspiraciones. Maniobras dialécticas
para no asumir los errores que saltan a la vista. Todo eso es lo que muestran
el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el jefe de Gabinete, Jorge
Capitanich”
“Porque no busca diálogos, sino monólogos; porque no
acepta críticas, sino aplausos, Cristina Kirchner se encierra en su pequeño
mundo afín”
“La ambición del poder de los Kirchner no es,
decididamente, “republicana”. No sólo es monárquica. Además, es “dinástica”, ya
que no se aloja en una sola generación”
“Un Gobierno poco serio y mentiroso. El
kirchnerismo ha hecho de la Argentina en una década –sobre todo desde el 2007–
un país asimilable a la ficción”
Imperdible
estudio, lo recomiendo especialmente.
¿Es posible encontrar dentro de esa construcción colectiva que es el
ultrismo anti K a alguien que se aleje de los conceptos que contienen este
párrafo escrito por el periodista Alejandro Guiffrida? Simplemente no.
El eje editorial en el que coincide toda la oposición está claro, lo cual
no tendría, a priori, nada de malo, el problema es que está basado en la
injuria, en que el kirchnerismo “es el mal absoluto” y si esa coincidencia es
paga o no, es irrelevante, ya que lo importante es como se alimentan unos a
otros en una espiral de probada violencia discursiva.
También es muy fácil advertir que para poder aplicar ese ultrismo es
necesario cagarse en alguno que otro principio republicano, como puede ser el
Principio de la Presunción de Inocencia: Todos somos inocentes hasta tanto se
demuestre lo contrario.
Es moneda corriente dentro de este colectivo opositor extremista, dar por
cierta cualquier cosa negativa o mala que se diga de Cristina o del
kirchnerismo en general. No existe la más mínima posibilidad de poner en duda
nada de lo que se acuse al FPV, algo que deja en claro que el declamado
republicanismo de esa asociación odiadora e injuriante es pura mentira.
Y lo es por una simple razón: si aceptaran ese principio se les caerían
todas las acusaciones de corrupción. Es fundamental para estos “proyectadores”
de su condición de corruptos que todo lo que digan sea tomado por cierto.
Pongamos
como ejemplo de ese accionar corrupto de cierta parte del periodismo argentino
y sus seguidores el caso del reciente procesamiento al que fue sometido el
Vicepresidente Amado Boudou por un formulario, exactamente el denominado 08 que
se utiliza en la transferencia de automóviles que al parecer estaría con una
firma de Boudou falsificada, hecho que data del año…1993.
En caso de
que este delito quedara probado, la pena máxima que le correspondería seria de
8 años. De acuerdo con lo que marca la ley, este delito entonces está prescripto
como muy tarde, desde el año…2001.
Pero sin
embargo, fue procesado igual. ¿Alguien en el colectivo injuriante autodenominad
republicano, ha salido a defender ese principio jurídico de la prescripción de
los delitos? Absolutamente no.
Injuria. Y
en cantidades industriales nunca vistas en los últimos 50 años en Argentina.
Juzgar a
alguien por un presunto delito que lleva años prescripto es un insulto que no
solo ofende a la persona del Vice, si no que denigra el republicanismo que
vociferan defender.
Debemos
recordar otra loca incongruencia de este caso, para poder apreciar mejor el
nivel injuriante de estos corruptos: Boudou se habría falsificado el mismo su
propia firma. Es fácil entender la locura de este procesa-miento.
Lo mismo con
su procesa-miento en la "causa Ciccone". Esta "causa" se
inicia debido a la denuncia efectuado por un abogado,traficante de armas, ex
del ejército argentino, involucrado en la causa AMIA, que alega que "estando sentado en una
mesa de un bar sintió que a sus espaldas dos personas hablaban sobre un gran
negocio que se estaba por hacer en el cuál estaba metida una persona muy
importante del Ministerio de Economía"
Bastó y
sobró para que Boudou fuera procesado y, por supuesto, ya está condenado por
ese colectivo que proyecta su visceral corrupción en todos aquellos que no
comulgan con su amor por las políticas antipopulistas.
Aquí es
donde surge una pata más de este colectivo injuriante: el Poder Judicial. Es
obvio que un juez tiene que saber que los delitos comunes tienen prescripción,
sin embargo Bonadío avanzó igual, lo mismo que el juez Lijo con la denuncia por
el “caso Ciccone”.
Son claras
operaciones políticas tendientes a socavar el apoyo popular con que cuenta el
Gobierno Nacional. Podemos apreciar el otro lugar donde está verdaderamente la
corrupción en Argentina: en los “independientes” jueces que procesan por
delitos prescriptos, por denuncias inconsistentes y cajonean causas como las de
Papel Prensa y la evasión y fuga denunciadas por el ex JP Morgan, Arbizu. Por
ejemplo.
Anda por los
foros un comentarista ultra anti K que suele postear varios mensajes por día en
varios foros de discusión política y al que no voy a nombrar y al que una vez
en un comentario se le deslizó que trabaja en Tribunales y que daba fe de que
hay mucha corrupción en la Justicia.
Este tipo,
furiosísimo ultra anti K, sin duda participa en la corrupción que, lapsus
mediante, referenció, lo que vendría a confirmar que sin duda, cuando acusan de
corrupto al FPV, estamos ante una simple proyección psicológica.
Realmente
ignoro la capacidad de dañar que tiene esta forma de "hacer política"
de esa asociación con claras intenciones perversas, pero es de esperar que no
puedan llegar al poder, ya que la retaliación que van a implementar va a dejar
al proceso genocida a la altura de un dulce cuento infantil.
Son los verdaderos
chorros de nuestra historia, tanto pasada como presente. Estos pobres tipos,
además de chorros, tienen algo que les agrava más su condición de corruptos: el
odio. Porque los corruptos odian, y al robar obtienen su única posibilidad de
goce, un goce, que, transformado en felicidad, el peronismo tiene por
naturaleza en su ADN.
Y además de
robar para poder gozar, te roban para que no puedas ser feliz, porque su profundo
odio los llevó a lo que se denomina el fantasma neurótico del goce del otro:
“Lacan
va a desarrollar el tema del goce del Otro como fantasma neurótico. Es uno de
los fantasmas neuróticos más lamentables, más graves para las sociedades: buena
parte del racismo, de las guerras, de las luchas o encontronazos sociales tiene
que ver con esa ilusión neurótica de que, mientras uno no goza, el otro sí
goza.”
Imperdible nota escrita por Daniel
Santoro, el pintor.
Para que podamos entender un poco el infierno interior con el que viven los ultra anti K.
“Todo lo que te molesta de otros seres es solo una
proyección de lo que no has resuelto de ti mismo.” BUDA.


